“Just after sunset” de Stephen King

Nunca había leído nada de Stephen King. Debe ser el señor BestSeller por antonomasia, ese tío tan raro que lleva años escribiendo tochacos leídos por gente que apenas lee, el rey del thriller. Además, sus novelas han sido llevadas al cine muchísimas veces. Incluso, sin que yo lo supiera, he visto películas basadas en sus relatos (historias cortas en inglés). No hace nada, me enteré de que “Cadena perpetua” (la redención de Shawshank en inglés), una de mis pelis favoritas, estaba basada en un cuento suyo.

Nunca leí a Stephen King y eso que oportunidades no me faltaron. Creo que mi tía era fanática, y recuerdo ver por casa de mis yayos libros tochacos con portadas negras y títulos escritos con sangre. Y me parece que uno de la otra clase (en el colegio, las dos clases estábamos totalmente separadas, como guettos paralelos) llevó un libro de este hombre a unas colonias. Las colonias servían para romper las barreras en clase, y darte cuenta de que en la otra clase había gente interesante. Gente que se llevaba en la mochila libros, cómics y hasta juegos de tablero rarísimos. En la otra clase había una gran mayoría masculina, mientras que en la mía había muchas más chicas que chicos. Supongo que eso me salvó de una infancia friqui o futbolera.

Si escarbo en mi memoria, poco fiable porque siempre lleno los huecos con imaginación, creo que nunca me acerqué a Stephen King porque me daba miedo. De pequeño (y no tan pequeño) me daban miedo infinidad de cosas. La gente disfrazada por ejemplo, en especial los que salían con Teresa Rabal(*). Creo que por aquella época del sr. King, preadolescencia o algo así, lo que me daba miedo era una serie, “V”. Más que la serie en si, que casi ni la vi (porque me daba miedo, claro), lo que me asustaba era lo que me explicaba la gente de clase. Mis compañeros se pintaban escamas en las muñecas con boli verde y hacían como si se arrancaran la piel para revelar que en realidad eran lagartos. O a lo mejor eran lagartos de verdad. En realidad no me daba miedo, pero si me (auto)asustaba podía seguirles el juego y hacerme la idea de que era el único humano de la clase. Una especie de Capitán Spiff, de Calvin & Hobbes.

El otro día estaba en la biblioteca en plan lector guay multilingüe. Había cogido “Der Vorleser” y decidí pillar también algo en alguna lengua normal, como el inglés. Y los libros de relatos siempre entran bien.

El libro es un “recull” de historias “cortas” que el genio había ido publicando en revistas como Squire y Playboy. Lo de cortas va entre comillas porque algunas son bastante largas, ya que se publicaron serializadas y, leídas del tirón, creo que pierden bastante. Lo de recull va entre comillas porque es una palabra que me gusta más en català, recopilación suena muy artificial. Y los cuentos no me entraron tan bien, en parte por el idioma. No es nada fácil de leer, entre cultismos, referencias locales, juegos de palabras, marcas comerciales, palabros, me costó seguir algunas partes. Algún cuento me gustó especialmente, como el de la bici estática, y el de la Gingerbread Girl me hizo venir ganas de volver a salir a correr, esta vez en serio.  Y a Stephen King, por ahora, no le daré más oportunidades.

* Teresa Rabal no está muerta! Y tampoco ha evolucionado. Su circo sigue en pie:
http://www.circoteresarabal.com/

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2 comentarios en ““Just after sunset” de Stephen King

  1. V también me daba miedo… en un cumple los compis del cole me regalaron la tira de cosas de la serie brbrbr que horror :!

    De Stephen King vale la pena leer ni que sea un libro para ver como es, pero bueno, no muchos, porque me da la impresión que se copia a sí mismo; aparte tiene un problema con los finales

    En mi cole habían tres bandos: “Oliver y Benji”, “Candy-candy” y los que decíamos “ni uno ni otro”. Todavía no había salido Bola de Drac con lo que no teníamos con que competir… 🙂

  2. Creo que Stephen King, al igual que Asimov, es uno de esos escritores en que tanto sus defensores como sus detractores están de acuerdo:
    Ha escrito tan tanto, que forzosamente algo de su obra tiene que ser malo/bueno. Algún día le daré una oportunidad. A los dos.
    ¿Bola de drac no es anterior a Oliver y Benji? Candy Candy sí que daba miedo. Había que estar muy curtido para mantener el tipo ante semejante dramón.

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